El abrazo de mariposa
El alumnado cruza los brazos sobre el pecho y se da toquecitos alternos en los hombros, como las alas lentas de una mariposa, mientras respira con calma. Es una técnica de autorregulación que ayuda a gestionar emociones intensas y a calmar el cuerpo de forma autónoma.
Cómo se juega
- El alumnado se sienta o se queda de pie con espacio alrededor; explica que van a aprender un «truco secreto para calmarse» que podrán usar cuando quieran (0,5 min).
- Cruzan los brazos sobre el pecho de modo que cada mano quede en el hombro contrario, con los dedos hacia arriba como si fueran alas (0,5 min).
- Se dan toquecitos lentos en los hombros, izquierda-derecha-izquierda-derecha, como una mariposa que bate las alas, siguiendo el ritmo lento que marca el docente (1 min).
- Añaden la respiración: sin dejar de dar toquecitos, toman aire por la nariz contando 4 y lo sueltan por la boca contando 4 (1,5 min).
- Las alas van cada vez más despacio hasta que las manos se quedan quietas en los hombros; mantienen ese abrazo suave durante tres respiraciones (1 min).
- Bajan los brazos y cada cual indica con el pulgar (arriba, de lado o abajo) lo tranquilo que se siente ahora (0,5 min).
Normas
- Dar toquecitos suaves y lentos: las mariposas nunca golpean fuerte.
- Apoyar las manos solo en los propios hombros.
- Respirar despacio y en silencio para que todo el grupo pueda seguir el ritmo.
- Permanecer en el propio sitio hasta el final.
Variantes
Más fácil
Dan toquecitos durante 30 segundos sin contar la respiración, imitando al docente.
Estándar
Dan toquecitos durante 1 minuto con respiración lenta y después mantienen el abrazo quieto.
Más difícil
Hacen el abrazo de mariposa con los ojos cerrados mientras imaginan un lugar tranquilo.
Adaptaciones
- Movilidad reducida: dar los toquecitos en los muslos o las rodillas si cuesta cruzar los brazos, sentado o en silla de ruedas.
- Alumnado con TEA o hipersensibilidad sensorial: dejar que elija la presión y la velocidad, o que simplemente apoye las manos quietas en los hombros.
- Alumnado muy inquieto: empezar con toquecitos rápidos e ir frenándolos juntos poco a poco.
Objetivos
- Aprender una técnica de autorregulación para gestionar las emociones.
- Coordinar un ritmo lento con una respiración tranquila.
- Reconocer cómo se siente el cuerpo antes y después de calmarse.
Consejo para el profe
Recuerda al alumnado que puede usar el abrazo de mariposa en clase, en el recreo o en casa cuando esté enfadado o nervioso. Practicadlo a menudo para que se vuelva automático.
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Con los ojos cerrados y en completo silencio, cada alumno levanta la mano cuando cree que ha pasado un minuto exacto, sin contar en voz alta.
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Adivina el minuto en silencio
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Análisis de la sesión en grupo
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Actividad de cierre en la que, por parejas, se dibuja la silueta del cuerpo en papel grande y se colorean las partes más trabajadas, añadiendo palabras sobre lo vivido.