La apisonadora suave con balón gigante
El alumnado se tumba boca abajo en fila sobre colchonetas y dos compañeros hacen rodar despacio un balón gigante por encima de sus espaldas, como una apisonadora suave. Proporciona una sensación de presión agradable que relaja, y trabaja la confianza y el cuidado del grupo.
Cómo se juega
- Coloca 2 filas de colchonetas juntas; en cada una se tumban boca abajo 6 alumnos, uno al lado de otro, con la frente sobre las manos y los ojos cerrados (1 min).
- Dos compañeros por fila, uno a cada lado, sujetan un balón gigante con las dos manos y lo hacen rodar despacio desde los hombros hasta las piernas de cada tumbado.
- El balón avanza a lo largo de la fila, pasando de un compañero a otro con una presión muy suave; se hacen 2 pasadas de ida y vuelta (2 min).
- Rotación: los dos que empujaban pasan a tumbarse, dos tumbados pasan a empujar y el resto de la clase, que esperaba sentado haciendo respiraciones, ocupa los huecos libres.
- Se rota hasta que todo el alumnado haya recibido al menos una pasada (4 min).
- Para acabar, todos se quedan tumbados 30 segundos sintiendo la espalda relajada y se incorporan despacio de lado (1 min).
Normas
- El balón no se apoya nunca sobre la cabeza ni el cuello.
- Quien empuja no se sube ni se apoya sobre el balón: solo lo guía con las manos.
- Si alguien dice «para», el balón se levanta y pasa a la siguiente persona.
- Se trabaja en silencio y sin prisas.
Variantes
Más fácil
El profe guía el balón junto a dos alumnos para controlar la presión.
Estándar
Dos compañeros hacen rodar el balón a lo largo de la fila con dos pasadas.
Más difícil
Los empujadores hacen pequeños círculos con el balón en la espalda de cada compañero antes de avanzar.
Adaptaciones
- Movilidad reducida: el alumno o alumna recibe el balón sentado en su silla, rodándolo suavemente por la espalda alta, o ayuda a guiarlo desde un lateral.
- Sensibilidad al tacto o TEA: puede elegir solo empujar o recibir una pasada únicamente por las piernas.
- Alumnado con más peso o menos fuerza: se coloca a tres empujadores para que el balón vaya más controlado.
Objetivos
- Relajar la musculatura tras el esfuerzo mediante la presión suave.
- Confiar en los compañeros y cuidar su cuerpo.
- Respetar las señales de parada de los demás.
Material para una clase de 25
- balón gigante: 2
- colchonetas: 12
Consejo para el profe
Haz tú la primera pasada para mostrar la velocidad y la presión. Si no tienes balón gigante, sirve un balón de gimnasia grande o un balón de playa poco hinchado.
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¿Cuánto dura un minuto?
Con los ojos cerrados y en completo silencio, cada alumno levanta la mano cuando cree que ha pasado un minuto exacto, sin contar en voz alta.
¿Qué ha cambiado en mi pareja?
Por parejas, uno observa con atención la postura y el aspecto del compañero, se da la vuelta y el otro cambia en silencio tres detalles; después hay que descubrirlos.
¿Quién falta en el corro?
Con los ojos cerrados, el grupo espera mientras el profe esconde a un compañero bajo una tela grande; al abrirlos, hay que descubrir quién falta.
Adivina el minuto en silencio
El alumnado, sentado y con los ojos cerrados, intenta calcular mentalmente cuándo ha pasado un minuto exacto y lo indica levantando la mano.
Análisis de la sesión en grupo
Análisis en grupo de la sesión que acaba de terminar a partir de tres preguntas: qué hemos aprendido, qué nos ha costado y qué mejoraríamos.
Autorretrato corporal
Actividad de cierre en la que, por parejas, se dibuja la silueta del cuerpo en papel grande y se colorean las partes más trabajadas, añadiendo palabras sobre lo vivido.