La estatua de hielo que se derrite
El alumnado se queda congelado como estatuas de hielo y después se derrite poco a poco hasta el suelo mientras el profesor describe cómo sale el sol, hasta acabar como un charco inmóvil. Enseña a tensar y relajar los músculos, a controlar el movimiento lento y a calmar la respiración.
Cómo se juega
- El alumnado se reparte a un brazo de distancia y elige una postura de estatua de hielo: brazos arriba, piernas abiertas o de puntillas (0,5 min).
- A la voz de «¡Congelados!», todos aprietan todos los músculos y aguantan la estatua 5 segundos mientras el profesor cuenta (0,5 min).
- Cuenta la historia: «Sale el sol y te calienta los dedos…»; el alumnado se derrite despacio, primero dedos y manos, luego brazos, cabeza y hombros (2 min).
- El sol calienta más: las rodillas se doblan poco a poco y el cuerpo baja hasta quedar sentado y luego tumbado en el suelo (1 min).
- Momento charco: tumbados totalmente quietos, brazos y piernas sueltos, y tres respiraciones lentas con la tripa (1 min).
- Repetir una vez con otra postura y un derretido aún más lento, y luego sentarse despacio (1 min).
Normas
- Derretirse despacio doblando las rodillas: nunca dejarse caer al suelo.
- Quedarse en el propio espacio para derretirse sin tocar a nadie.
- Moverse en silencio y escuchar la siguiente parte de la historia.
- Los charcos se quedan quietos hasta que el profesor dé por terminada la actividad.
Variantes
Más fácil
Derretirse de una vez en 5 segundos y quedarse quietos como un charco.
Estándar
Derretirse despacio, por partes del cuerpo, siguiendo la historia del sol.
Más difícil
El profesor nombra partes del cuerpo al azar para derretir («solo el codo izquierdo») y el resto de la estatua sigue congelado.
Adaptaciones
- Movilidad reducida: hacer una estatua sentado y derretir el tronco hacia delante y abajo sobre las piernas o una mesa.
- Discapacidad auditiva: demostrar cada fase y usar una mano que baja como señal visual para derretirse.
- Alumnado muy inquieto o con poca resistencia: empezar con un derretido rápido y hacer cada repetición algo más lenta, felicitando a quien se derrita más despacio.
Objetivos
- Diferenciar entre músculos tensos y relajados.
- Controlar el cuerpo al bajar muy despacio hacia el suelo.
- Bajar las pulsaciones y calmarse después del juego activo.
Consejo para el profe
Añade detalles cálidos y sensoriales a la historia («el sol te da en la nariz») y ve bajando el ritmo de la voz según avanza el derretido. Felicita los derretidos más lentos y silenciosos, no las posturas más graciosas.
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