La marioneta relajada
El alumnado se pone muy recto, como una marioneta sujeta por hilos, y el docente va «cortando» los hilos uno a uno para que cada parte del cuerpo se quede floja. Enseña a los más pequeños a distinguir tensión y relajación y a controlar el cuerpo de forma lúdica.
Cómo se juega
- El alumnado se reparte por el aula y se pone muy estirado, como si un hilo tirara de la coronilla hacia el techo (0,5 min).
- Se añaden hilos en muñecas y codos: los brazos suben flotando y todo el cuerpo se queda rígido y recto durante 5 segundos (0,5 min).
- Se corta el hilo de la cabeza: la cabeza cae suavemente hacia delante y el cuello se relaja (1 min).
- Se cortan los hilos de los brazos de uno en uno: cada brazo cae suelto y se balancea suavemente junto al cuerpo (1 min).
- Se corta el hilo de la espalda: el tronco se dobla despacio hacia delante, con las rodillas flexionadas y los brazos colgando (1 min).
- Se cortan los hilos de las piernas: las rodillas se doblan y la marioneta baja despacio hasta sentarse; después se tumba floja en el suelo durante tres respiraciones (1,5 min).
- Se «tira de los hilos» despacio hasta quedar sentados antes de pasar a lo siguiente (0,5 min).
Normas
- Bajar despacio doblando las rodillas; nunca dejarse caer al suelo.
- Quedarse en el propio espacio para que los brazos flojos no golpeen a nadie.
- Solo se mueve la parte del cuerpo cuyo hilo se ha cortado.
- Estar en silencio y atentos al siguiente hilo.
Variantes
Más fácil
El docente corta solo tres hilos (cabeza, brazos y piernas) y todo el grupo baja a la vez.
Estándar
El docente corta todos los hilos uno a uno, desde la cabeza hasta las piernas.
Más difícil
Después de quedarse flojos, «reconstruyen» la marioneta despacio en orden inverso mientras el docente vuelve a atar cada hilo.
Adaptaciones
- Movilidad reducida: jugar sentado, relajando la cabeza, los brazos y el tronco hacia delante sobre el regazo.
- Discapacidad auditiva: usar el gesto de unas tijeras señalando cada parte del cuerpo como apoyo visual.
- Alumnado inquieto: dejarle ser el titiritero que dice qué hilo se corta a continuación.
Objetivos
- Distinguir entre músculos tensos y relajados.
- Relajar las partes del cuerpo de una en una siguiendo una consigna.
- Bajar las pulsaciones al final de la sesión.
Consejo para el profe
La primera vez, haz tú la mímica de las tijeras y de la marioneta: les hará reír y luego se quedarán en silencio. Habla cada vez más despacio al llegar a los últimos hilos.
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