Leones dormidos
El alumnado se tumba como leones dormidos y debe quedarse inmóvil y en silencio mientras dos cazadores intentan hacerles reír sin tocarles. Se trabaja el autocontrol, la relajación y la bajada de pulsaciones tras la parte principal.
Cómo se juega
- Reparte al grupo por el espacio, con un brazo de distancia entre cada alumno, y pide que se tumben boca arriba o de lado con los ojos cerrados (30 s).
- Explica la señal: cuando digas «los leones duermen», nadie puede moverse ni hablar; solo se respira despacio por la nariz.
- Elige a 2 cazadores que caminan entre los leones durante 1 minuto haciendo caras, contando chistes o susurrando, pero sin tocar a nadie.
- Si un cazador ve que un león se mueve, se ríe o abre los ojos, le da un toque suave en el hombro y ese alumno se levanta y se une a los cazadores.
- A los 1–2 minutos di «los leones despiertan», elige nuevos cazadores entre quienes aguantaron y juega 2 rondas más.
- Ronda final (1 min) sin cazadores: todos duermen de verdad mientras cuentas respiraciones en voz baja y despiertan estirándose como un león que bosteza.
Normas
- El único contacto permitido es un toque suave en el hombro para avisar.
- Respirar y tragar saliva está permitido; rascarse o abrir los ojos cuenta como moverse.
- Nadie se tumba junto a paredes, porterías o material para evitar golpes al levantarse.
- Los cazadores no pueden gritar ni hacer ruidos fuertes cerca de la oreja de nadie.
Variantes
Más fácil
Juega con un solo cazador y rondas de 45 segundos para que casi todos aguanten.
Estándar
Dos cazadores y rondas de 1–2 minutos, como se describe arriba.
Más difícil
Los leones deben mantener además una respiración lenta de cuatro tiempos que el cazador puede comprobar mirando la barriga.
Adaptaciones
- Movilidad reducida: el alumno puede ser león sentado en su silla, con la cabeza apoyada sobre los brazos.
- TEA o hipersensibilidad al contacto: acuerda con el alumno que nadie le tocará y que el cazador le avisará diciendo su nombre en voz baja.
- Condición física: quien llega muy fatigado juega todas las rondas como león, sin pasar a cazador, para recuperar antes.
Objetivos
- Controlar el propio cuerpo manteniendo la inmovilidad durante un tiempo.
- Reducir la frecuencia cardiaca y respiratoria tras la parte principal.
- Respetar las normas de contacto y el turno de juego.
Consejo para el profe
Deja claro antes de empezar que gana todo el que disfruta del silencio, no solo el último león. Baja la voz poco a poco en cada ronda para contagiar la calma.
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¿Cuánto dura un minuto?
Con los ojos cerrados y en completo silencio, cada alumno levanta la mano cuando cree que ha pasado un minuto exacto, sin contar en voz alta.
¿Qué ha cambiado en mi pareja?
Por parejas, uno observa con atención la postura y el aspecto del compañero, se da la vuelta y el otro cambia en silencio tres detalles; después hay que descubrirlos.
¿Quién falta en el corro?
Con los ojos cerrados, el grupo espera mientras el profe esconde a un compañero bajo una tela grande; al abrirlos, hay que descubrir quién falta.
Adivina el minuto en silencio
El alumnado, sentado y con los ojos cerrados, intenta calcular mentalmente cuándo ha pasado un minuto exacto y lo indica levantando la mano.
Análisis de la sesión en grupo
Análisis en grupo de la sesión que acaba de terminar a partir de tres preguntas: qué hemos aprendido, qué nos ha costado y qué mejoraríamos.
Autorretrato corporal
Actividad de cierre en la que, por parejas, se dibuja la silueta del cuerpo en papel grande y se colorean las partes más trabajadas, añadiendo palabras sobre lo vivido.