Respiración guiada
Breve sesión de respiración guiada para cerrar la clase con técnicas sencillas como la respiración abdominal y las respiraciones contadas. El alumnado baja las pulsaciones, aprende a escuchar su cuerpo y practica una herramienta para calmarse en cualquier lugar.
Cómo se juega
- Pide que cada uno busque un sitio tranquilo, sentado o tumbado y con espacio alrededor, con las manos apoyadas en la barriga (1 minuto).
- Guía la respiración abdominal: tomar aire por la nariz para que la mano suba y soltarlo despacio por la boca para que baje, cinco veces.
- Enseña la «respiración del globo»: inspirar en 4 tiempos como si se hinchara un globo, aguantar 2 y espirar en 6 (1 minuto).
- Juega a «oler la flor y soplar la vela» con un dedo delante de la boca, cada vez más despacio (1 minuto).
- Termina con 1 minuto de respiración en silencio con los ojos cerrados o mirando al suelo mientras cuentas hacia atrás desde 10.
- Pide que muevan dedos de manos y pies, se incorporen despacio y digan una palabra sobre cómo se sienten.
Normas
- Guardar silencio y respetar la calma de todos.
- Respirar cómodamente y no aguantar el aire más de lo que resulte agradable.
- Mantener manos y pies en el propio espacio.
- Quedarse en el sitio hasta que el profesorado indique el final.
Variantes
Más fácil
Haz 3 minutos solo de respiración abdominal y del juego de la flor y la vela, con consignas muy cortas.
Estándar
Sigue la secuencia completa de 5 minutos con respiración abdominal, del globo y contada.
Más difícil
Añade la respiración cuadrada (4 tomar, 4 aguantar, 4 soltar, 4 aguantar) y cierra con una reflexión sobre cuándo les puede servir.
Adaptaciones
- Movilidad reducida: puede hacer toda la actividad sentado en una silla o silla de ruedas con la mano en la barriga.
- Necesidades sensoriales o ansiedad: permite mantener los ojos abiertos mirando un punto fijo y evita tocar o acercarte de forma brusca.
- Grupos inquietos: empieza con silencios de 20 segundos y alárgalos un poco cada sesión.
Objetivos
- Bajar las pulsaciones y recuperar la calma después de la actividad física.
- Practicar correctamente la respiración diafragmática.
- Reconocer la respiración como una estrategia para gestionar las emociones.
Consejo para el profe
Al principio habrá risas; ignóralas con calma y mantén el ritmo. Con los más pequeños, colocar un objeto ligero sobre la barriga mientras están tumbados les ayuda a ver su respiración.
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