Bingo, el perro de las palmas
Cantamos la canción tradicional «Bingo» y, en cada vuelta, cambiamos una letra por una palmada, un pisotón o un salto. Trabajamos ritmo, atención y percusión corporal.
Cómo se juega
- Cinco niños sujetan las cartulinas B-I-N-G-O delante del grupo (2 min).
- Cantamos la canción entera deletreando con el profe (2 min).
- Primera vuelta: el niño de la B da la vuelta a su cartulina y en su lugar damos una palmada (3 min).
- Seguimos hasta que todas las letras son palmas; luego repetimos con pisotones o saltitos en vez de palmas (3 min).
- Final: cantamos muy bajito y solo hacemos el ritmo con el cuerpo (2 min).
Normas
- Cuando la letra está escondida, no la decimos: ¡palmada!
- Escuchamos para ir todos a la vez.
- Todos sujetan una cartulina alguna vez.
Variantes
Más fácil
Con 3 años, solo palmas y el profe señala cada letra.
Estándar
Con 4 años, palmas y luego pisotones.
Más difícil
Con 5 años, cada letra tiene un sonido distinto: palmada, pisotón, rodillas, chasquido y salto.
Adaptaciones
- En silla de ruedas, las percusiones son en las piernas o en la mesa.
- Con discapacidad auditiva, las cartulinas dadas la vuelta muestran el dibujo de una mano para la palmada.
- Para niños con TEA, quien sujeta la cartulina tiene un papel fijo y previsible.
Objetivos
- Seguir un ritmo con percusión corporal.
- Sustituir palabras por sonidos con el cuerpo.
- Conocer una canción tradicional en inglés.
Material para una clase de 25
- cartulinas con letras: 5
Consejo para el profe
Usa cartulinas grandes con una mano dibujada por detrás. El error típico es seguir diciendo la letra: exagera el silencio con un dedo en la boca.
En PatioLab tienes «Bingo, el perro de las palmas» y más de 8.700 actividades listas para arrastrar a tu sesión y usar en la cancha desde el celular.
Más actividades de este tipo
Otras actividades de parte principal para Preescolar
¡Abuelita, qué orejas tan grandes tienes!
Con el famoso diálogo de Caperucita y el lobo, los niños localizan, agrandan y mueven distintas partes de su cuerpo.
¡Ahora soy yo el lobo!
Hay un lobo que persigue a los cerditos y, cuando pilla a uno, se cambian los papeles: el cerdito aúlla «¡ahora soy yo el lobo!» y el antiguo lobo se convierte en…
¡Color, color! Toca el rojo y a salvo
Versión para pequeños del juego tradicional de «Color, color»: quien la liga dice un color y todos corren a tocar algo de ese color que haya en la cancha (una puerta, una…
¡Cuarta! Canicas gigantes que se buscan
Por parejas, un niño hace rodar su canica gigante y el otro intenta que la suya se pare a menos de una «cuarta» (un palmo de mano abierta), como en el juego tradicional…
¡Miau, mudanza! Ratoneras de aros
Cada ratón vive en una ratonera (un aro) y está a salvo dentro; cuando el gato maúlla «¡miau, mudanza!», todos tienen que salir y buscar otra ratonera mientras el gato…
¡Pilolo! Buscamos tesoros como en Ghana
Inspirado en el pilolo, un juego de búsqueda de Ghana: el profe esconde saquitos por el patio, grita «¡Pilolo!» y todos salen a buscarlos para llevarlos a la casa.