Calabazas que ruedan por el huerto
En una fiesta de otoño sin sustos, los niños son calabazas del huerto que se mecen, ruedan sobre colchonetas, crecen y ponen caras divertidas. Se trabajan los giros sobre el eje del cuerpo y el control postural.
Cómo se juega
- Somos calabazas pequeñitas: hechos bolita en el suelo, nos mecemos adelante, atrás y de lado sin soltar las rodillas (2 min).
- Calabazas cuesta abajo: en fila de colchonetas, cada uno rueda como un tronco, con brazos estirados, hasta el final y vuelve por fuera a empezar (3 min).
- Calabazas que crecen: con la música pasamos de bolita a calabaza enorme muy despacio; cuando para, ¡otra vez semilla! (2 min).
- La granjera elige caras: el profe dice «calabaza contenta», «dormida» o «sorprendida» y ponemos la cara y el cuerpo entero así (3 min).
- Calabazas en el carro: por parejas, una es calabaza bolita y la otra la mece con cuidado de un lado a otro; luego cambian (2 min).
Normas
- En la colchoneta rueda solo una calabaza cada vez.
- Esperamos a que la de delante llegue al final.
- Las calabazas se mecen con cuidado, sin empujones.
Variantes
Más fácil
Con 3 años, rodamos en una colchoneta inclinada sobre un plano blando y el profe ayuda a empezar el giro.
Estándar
Con 4 años, rodamos como tronco en llano y probamos a rodar hacia los dos lados.
Más difícil
Con 5 años, rodamos sin que los brazos toquen la colchoneta y terminamos en una postura de calabaza que elegimos.
Adaptaciones
- Movilidad reducida: el adulto ayuda a girar sobre la colchoneta o la calabaza se mece en sedestación con apoyo.
- TEA: si el contacto en parejas molesta, la calabaza se mece sola o con el profe.
- Discapacidad auditiva: la música que para se acompaña con la mano del profe que se cierra como semilla.
Objetivos
- Rodar sobre el eje longitudinal del cuerpo con control.
- Pasar de posturas recogidas a extendidas.
- Expresar estados de ánimo con la cara y el cuerpo.
Material para una clase de 25
- colchonetas: 6
- música
Consejo para el profe
Dejad un adulto al final de las colchonetas para frenar a los que se tuercen. Mantened el tono festivo: calabazas simpáticas, nada de monstruos, y así juegan también los que se asustan con Halloween.
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