Cambiamos el cielo: del día a la noche
Entre todos, los niños llenan una tela-cielo de soles y, cuando el profe anuncia que anochece, cambian los soles por lunas y estrellas, llevándolos de un lado a otro de la cancha de distintas formas. Se trabaja la carrera y los desplazamientos con un objetivo común.
Cómo se juega
- Extendemos una tela en un extremo de la cancha (el cielo) y en el otro ponemos dos cajas: la del día con soles y la de la noche con lunas y estrellas (2 min).
- Amanece: cada uno corre a la caja del día, coge un sol y lo lleva al cielo; repetimos hasta que no quedan soles (3 min).
- «¡Anochece!»: cada uno lleva un sol de vuelta a su caja y trae una luna o una estrella, ahora caminando de puntillas, como de noche (3 min).
- Volvemos a cambiar el cielo de día y de noche probando formas nuevas: a saltitos, como cangrejos, de la mano de un amigo (4 min).
- Nos sentamos alrededor del cielo de noche y lo miramos en silencio (2 min).
Normas
- Llevamos solo una pieza cada vez.
- Corremos por nuestro carril, sin chocar en las cajas.
- El cielo es de todos: colocamos las piezas sin pisar la tela.
Variantes
Más fácil
Con 3 años, distancias cortas, solo correr y andar, y el profe ayuda a cambiar en las cajas.
Estándar
Con 4 años, distancias medias y distintas formas de desplazarse.
Más difícil
Con 5 años, las estrellas y lunas tienen dibujado un número de saltos que hacen al dejarlas en el cielo.
Adaptaciones
- Movilidad reducida: lleva las piezas en el regazo o en una bandeja y recorre una distancia más corta.
- Discapacidad auditiva: «amanece» y «anochece» con un sol y una luna grandes que el profe levanta.
- TEA: anticipar con el cielo dibujado en la pizarrón, de día y de noche.
Objetivos
- Correr y desplazarse con un objetivo.
- Colaborar en una tarea de todo el grupo.
- Relacionar el sol con el día y la luna y las estrellas con la noche.
Material para una clase de 25
- soles de cartulina plastificada: 15
- lunas y estrellas de cartulina plastificada: 15
- telas grandes: 2
- cajas: 2
Consejo para el profe
Haced las piezas grandes y plastificadas para que no se rompan ni vuelen. Poned las dos cajas separadas para que no se forme un tapón: el error típico es un montón de niños a la vez en la misma caja.
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