Charcos grandes, medianos y pequeños
Por el patio hay charcos de gis de tres tamaños y cada uno se salta de una manera: en el grande, un salto enorme de elefante; en el mediano, de rana; en el pequeño, saltitos de pajarito. Se trabaja distinguir grande, mediano y pequeño y ajustar la fuerza del salto.
Cómo se juega
- El profe dibuja muchos charcos de gis de tres tamaños y los miramos juntos: ¿cuál es el más grande? ¿y el más chiquito? (1 min).
- Paseamos bajo la lluvia imaginaria; al golpe del pandero, el profe dice un tamaño y vamos a un charco de ese tamaño (3 min).
- Cada charco tiene su salto: elefante en el grande (salto fuerte y aterrizaje ruidoso), rana en el mediano, pajarito en el pequeño (3 min).
- El profe enseña con las manos el tamaño (muy separadas, medio, muy juntas) sin decirlo y buscamos el charco (3 min).
- Se acaba la lluvia: andamos de puntillas por fuera de todos los charcos sin mojarnos (2 min).
Normas
- Cada charco, con su salto.
- Si un charco está lleno, busco otro del mismo tamaño.
- Saltamos mirando a los amigos para no chocar.
Variantes
Más fácil
Con 3 años, solo charcos grandes y pequeños, y saltamos todos juntos al mismo charco gigante.
Estándar
Con 4 años, los tres tamaños con su salto.
Más difícil
Con 5 años, el profe dice dos tamaños seguidos («¡pequeño y grande!») y los recorren en ese orden.
Adaptaciones
- Movilidad reducida: en lugar de saltar, entra rodando y da palmadas fuertes, medias o suaves según el charco.
- Discapacidad auditiva: el tamaño se indica con las manos y el pandero con un gesto de brazo.
- Menos destreza: en los charcos pequeños puede entrar andando y pisar fuerte o flojo.
Objetivos
- Distinguir grande, mediano y pequeño.
- Ajustar la fuerza y la amplitud del salto.
- Reaccionar a una señal desplazándose con atención.
Material para una clase de 25
- gises: 6
- pandero: 1
Consejo para el profe
Haced los charcos grandes de verdad grandes y los pequeños del tamaño de un pie, para que la diferencia se vea clara. El salto de elefante puede ser ruidoso, pero siempre aterrizando con las rodillas dobladas.
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