¿Cuántos caben en mi casita?
Los niños pasean entre aros-casita y, según los golpes de pandero, entran solos, de dos en dos o de tres en tres, buscando sitio para todos. Se trabaja el uso del espacio, agruparse por número y ayudar a que nadie se quede fuera.
Cómo se juega
- El profe reparte los aros y los niños pasean entre ellos al ritmo suave del pandero (1 min).
- Un golpe fuerte: cada uno se mete solo en una casita (2 min).
- Dos golpes: buscamos un amigo y entramos los dos en la misma casita (2 min).
- Tres golpes: casitas de tres, apretaditos pero sin empujar (3 min).
- Si alguien no encuentra sitio, los que ya están le llaman con la mano: «¡aquí cabes!» (2 min).
- Último golpe: todos sentados en una casita, en silencio, escuchando cómo respiramos (2 min).
Normas
- Cuento los golpes antes de correr a la casa.
- En la casa hago sitio, no echo a nadie.
- Si sobro, busco otra casa o pido entrar.
- Las casas están quietas: no se arrastran.
Variantes
Más fácil
Con 3 años, solo uno y dos golpes, y el profe enseña el número con los dedos a la vez.
Estándar
Con 4 años, uno, dos y tres golpes.
Más difícil
Con 5 años, el profe quita aros poco a poco para que tengan que caber más en cada casa, y llegan a casitas de cuatro.
Adaptaciones
- Discapacidad auditiva: el número se enseña con los dedos levantados o con tarjetas de puntos.
- Movilidad reducida: su casa es un aro fijo a su lado y los compañeros van a ella.
- TEA: puede tener una casa propia que no cambia y recibir a un amigo concreto en los «dos golpes».
Objetivos
- Agruparse según un número dado.
- Ajustar el cuerpo a un espacio compartido.
- Ayudar a que todos encuentren su sitio.
Material para una clase de 25
- aros: 15
- pandero: 1
Consejo para el profe
Asegúrate de que siempre haya aros suficientes para el grupo que pides (por ejemplo, con 25 niños y casas de tres, al menos 9 aros). Si un niño se queda solo, el profe entra con él: nunca hay eliminados.
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