Eco entre dos montañas
La clase se divide en dos montañas a cada lado de la cancha: una hace un ritmo sencillo con el cuerpo y la otra, como el eco, lo repite. Se trabaja escuchar, recordar y reproducir ritmos cortos.
Cómo se juega
- Juntos en corro, el profe explica qué es el eco gritando «¡hola!» y respondiendo flojito «hola, hola»; luego hace dos palmadas y todos las repiten (2 min).
- Formamos dos montañas, cada grupo con un adulto, una enfrente de la otra a unos metros (1 min).
- La montaña del profe hace un ritmo corto de palmas y la otra montaña lo devuelve como eco (3 min).
- Cambiamos el instrumento del cuerpo: pisotones, palmadas en la tripa, chasquidos de lengua o palmas en los muslos (3 min).
- El eco se va lejos: cada vez que el eco responde, lo hace más flojito, hasta que solo se oye un susurro (2 min).
- Las dos montañas se juntan en el centro y hacen el último ritmo a la vez (1 min).
Normas
- Escuchamos callados y luego respondemos.
- El eco repite igual, ni más ni menos.
- Cada montaña espera su turno.
Variantes
Más fácil
Con 3 años, ritmos de dos o tres golpes iguales, y el adulto de cada grupo ayuda a contarlos.
Estándar
Con 4 años, ritmos de cuatro golpes mezclando lento y rápido.
Más difícil
Con 5 años, un niño de cada montaña inventa el ritmo para que lo repita la otra.
Adaptaciones
- Discapacidad auditiva: colocar al niño en primera fila de su montaña, viendo bien los gestos de la otra.
- Movilidad reducida: usar ritmos de manos y voz, y que los pisotones se puedan sustituir por golpes en la silla.
- Menos destreza: dejar que copie solo el número de golpes, aunque no lo haga con el mismo ritmo.
Objetivos
- Escuchar y reproducir ritmos sencillos.
- Respetar el turno de cada grupo.
- Explorar sonidos diferentes con el cuerpo.
Consejo para el profe
Dejad un silencio claro entre el ritmo y el eco; si no, se pisan. Al principio el eco se adelanta: marcad con la mano el momento de responder.
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