El árbol que se mece
El alumnado se pone de pie como árboles y se mece suavemente con una brisa imaginaria que se hace más fuerte y luego se calma, para terminar en la postura del árbol sobre un pie. Desarrolla el equilibrio estático y dinámico, el control corporal y la concentración mientras bajan las pulsaciones.
Cómo se juega
- El alumnado se reparte, se coloca con los pies a la anchura de la cadera como raíces y sube los brazos como ramas (0,5 min).
- Brisa suave: mecer brazos y tronco de lado a lado con suavidad, con los pies fijos, respirando despacio (1 min).
- Viento fuerte: mecerse un poco más amplio y también hacia delante y atrás, sin mover los pies (1 min).
- El viento se calma: el balanceo se hace cada vez más pequeño hasta que el árbol queda totalmente quieto (1 min).
- Postura del árbol: apoyar un pie en el tobillo o la pantorrilla de la otra pierna, manos juntas en el pecho o ramas arriba, y aguantar 15 segundos; cambiar de pierna (1,5 min).
- Bajar las ramas despacio, apoyar los dos pies y hacer dos respiraciones profundas antes de ir en silencio a la fila (1 min).
Normas
- Las raíces no se mueven: los pies quedan fijos durante el balanceo.
- Mantener al menos un brazo de distancia con el árbol más cercano.
- En la postura del árbol, no apoyar nunca el pie en el lateral de la rodilla.
- Si te tambaleas, baja el pie, recolócate y vuelve a intentarlo.
Variantes
Más fácil
Mantener los dos pies en el suelo todo el tiempo y hacer el árbol con la punta de un pie apoyada en el suelo.
Estándar
Pasar por la brisa, el viento y la calma, y aguantar la postura del árbol 15 segundos con cada pierna.
Más difícil
Aguantar la postura del árbol 30 segundos o cerrar los ojos durante la calma final.
Adaptaciones
- Movilidad reducida: mecer brazos y tronco sentado y, para el árbol, levantar ligeramente un talón o una rodilla.
- Discapacidad visual o problemas de equilibrio: colocarse junto a una pared o agarrado al respaldo de una silla, con indicaciones verbales en cada cambio.
- Menor equilibrio o condición física: mantener los dos pies apoyados y acortar las posturas a 10 segundos.
Objetivos
- Mejorar el equilibrio sobre dos pies y sobre un pie.
- Controlar la amplitud y la velocidad de los movimientos del cuerpo.
- Centrar la atención para calmarse al final de la clase.
Consejo para el profe
Pide que fijen la mirada en un punto quieto de la pared durante la postura del árbol: se nota muchísimo. Recuerda que todos los árboles se mueven con el viento.
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