El día de Nico, que sintió de todo
El profe cuenta un cuento motor inventado sobre Nico y su día, y los niños hacen con el cuerpo todo lo que Nico hace y siente. Se trabaja la comprensión de que un mismo día trae muchas emociones y cómo se mueven en el cuerpo.
Cómo se juega
- Nico se despierta tranquilo en su cama: tumbados en la colchoneta, nos estiramos despacio y bostezamos (2 min).
- Nico va al cole muy alegre: saltamos de aro en aro como si fueran charcos y saludamos a todos (3 min).
- En el patio, a Nico le quitan la pelota y se enfada: pisotones, puños apretados... y Nico respira hondo tres veces para calmarse (3 min).
- Se hace de noche y hay un ruido: Nico tiene miedo y se esconde bajo la manta (nos encogemos en la colchoneta). ¡Era el gato! Nos reímos (3 min).
- Nico echa de menos a su abuela y está triste: caminamos lento; un amigo le da un abrazo y Nico juega a pasarse la pelota grande con todos (3 min).
- Nico vuelve a su cama tranquilo y piensa: «Hoy he sentido de todo». Nos tumbamos y cerramos los ojos (1 min).
Normas
- Escucho el cuento para saber qué hacer.
- Me muevo como Nico, sin chocar.
- El enfado de Nico es al suelo, no a los amigos.
Variantes
Más fácil
Con 3 años, cuento más corto (despertar, alegría, enfado y dormir) y el profe lo hace todo delante.
Estándar
Con 4 años, el cuento completo con todas las emociones.
Más difícil
Con 5 años, los niños proponen qué hace Nico para sentirse mejor en cada momento.
Adaptaciones
- TEA: contar el cuento con pictogramas en orden y avisar antes del momento del ruido.
- Discapacidad auditiva: apoyar la narración con imágenes o con gestos grandes del profe.
- Movilidad reducida: adaptar los saltos de aro en aro a desplazarse de un aro a otro con la silla o con los brazos.
Objetivos
- Identificar emociones dentro de una historia.
- Representar emociones y acciones con el cuerpo.
- Conocer gestos que ayudan a sentirse mejor.
Material para una clase de 25
- colchonetas: 25
- pelota grande: 1
- aros: 8
Consejo para el profe
Contadlo con mucha expresión y pausas, dejando que el cuerpo vaya por delante de las palabras. El nombre del protagonista podéis cambiarlo, pero mejor que no coincida con el de nadie de la clase.
En PatioLab tienes «El día de Nico, que sintió de todo» y más de 8.700 actividades listas para arrastrar a tu sesión y usar en la cancha desde el celular.
Más actividades de este tipo
Otras actividades de parte principal para Preescolar
¡Abuelita, qué orejas tan grandes tienes!
Con el famoso diálogo de Caperucita y el lobo, los niños localizan, agrandan y mueven distintas partes de su cuerpo.
¡Ahora soy yo el lobo!
Hay un lobo que persigue a los cerditos y, cuando pilla a uno, se cambian los papeles: el cerdito aúlla «¡ahora soy yo el lobo!» y el antiguo lobo se convierte en…
¡Color, color! Toca el rojo y a salvo
Versión para pequeños del juego tradicional de «Color, color»: quien la liga dice un color y todos corren a tocar algo de ese color que haya en la cancha (una puerta, una…
¡Cuarta! Canicas gigantes que se buscan
Por parejas, un niño hace rodar su canica gigante y el otro intenta que la suya se pare a menos de una «cuarta» (un palmo de mano abierta), como en el juego tradicional…
¡Miau, mudanza! Ratoneras de aros
Cada ratón vive en una ratonera (un aro) y está a salvo dentro; cuando el gato maúlla «¡miau, mudanza!», todos tienen que salir y buscar otra ratonera mientras el gato…
¡Pilolo! Buscamos tesoros como en Ghana
Inspirado en el pilolo, un juego de búsqueda de Ghana: el profe esconde saquitos por el patio, grita «¡Pilolo!» y todos salen a buscarlos para llevarlos a la casa.