El pastor y la tormenta: ¡todos al refugio!
Los niños son ovejitas que pastan por el prado con su pastor; cuando aparece el rayo y suena el trueno, todas corren al refugio, un círculo de cuerda que cada vez se hace más pequeño, y tienen que ayudarse para caber todas. Se trabaja la reacción ante señales y la cooperación para que nadie se quede fuera.
Cómo se juega
- El profe hace de pastor y coloca la cuerda en el suelo formando un gran círculo: es el refugio de piedra (1 min).
- Las ovejitas pastan por el prado a cuatro patas o caminando, balando y comiendo hierba (2 min).
- Llega la tormenta: el pastor enseña el rayo y da un golpe fuerte de pandero (el trueno), y todas corren a meterse en el refugio (3 min).
- Cada tormenta el refugio se hace un poco más pequeño: las ovejas se juntan, se abrazan y se ayudan para que todas tengan un pie dentro (3 min).
- Si alguna oveja no cabe, entre todas buscan cómo hacerle sitio: sentadas, de un pie, abrazadas (2 min).
- Para la tormenta: el pastor cuenta a sus ovejitas una a una tocando su cabeza y se tumban a descansar (1 min).
Normas
- Con el trueno, corro al refugio sin empujar.
- Si una oveja no cabe, la ayudo a entrar.
- Nadie se queda fuera: todas cabemos.
- En el prado, voy por mi hueco sin chocar.
Variantes
Más fácil
Con 3 años, el refugio no encoge y el profe acompaña a las ovejas más lentas.
Estándar
Con 4 años, el refugio encoge tres o cuatro veces.
Más difícil
Con 5 años, antes de la tormenta, el pastor dice cómo hay que ir al refugio: saltando, a cuatro patas, de lado.
Adaptaciones
- Movilidad reducida: el refugio tiene una «puerta» por la que entra la silla y las demás ovejas se colocan a su alrededor.
- Discapacidad auditiva: el rayo de cartulina es la señal principal; el trueno es un apoyo.
- TEA: si el contacto le agobia, puede tener dentro del refugio su «piedra» propia (un aro) donde nadie le toca.
Objetivos
- Reaccionar rápido a una señal visual y sonora.
- Organizarse en grupo en un espacio cada vez más reducido.
- Ayudar a los compañeros para que todos participen.
Material para una clase de 25
- pandero: 1
- cuerda larga: 1
- cartulina amarilla en zigzag: 1
Consejo para el profe
Recuerda que no se elimina a nadie: el reto es de todo el rebaño. Pon palabras a las ayudas que veas («¡Lucía le ha hecho sitio a Omar!») y verás cómo se contagian.
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