El semáforo que calma el enfado
Los niños juegan a enfadarse de mentira y usan el semáforo para calmarse: rojo, paro y me hago bola; amarillo, respiro; verde, me muevo tranquilo. Aprenden con el cuerpo una rutina sencilla para gestionar el enfado.
Cómo se juega
- En corro, el profe presenta el semáforo de las emociones con las tres cartulinas y lo que hace el cuerpo en cada color (2 min).
- Jugamos a enfadarnos de mentira: pisotones, puños apretados y cara de enfado mientras suena el pandero fuerte (2 min).
- Cartulina roja: ¡paramos! Nos hacemos bola en el suelo, abrazados a las rodillas, y contamos hasta tres (3 min).
- Cartulina amarilla: nos sentamos y respiramos como un globo que se infla y se desinfla, tres veces (3 min).
- Cartulina verde: nos levantamos y caminamos tranquilos, buscamos a un amigo y le decimos cómo estamos (2 min).
- Repetimos el ciclo completo varias veces, cada vez con un enfado distinto («me han quitado el juguete», «no me toca») (2 min).
Normas
- El enfado es de mentira y se hace sin tocar a nadie.
- En rojo, todo el cuerpo se para.
- En amarillo respiro despacio por la nariz.
- En verde me muevo tranquilo y busco a un amigo.
Variantes
Más fácil
Con 3 años, solo rojo (paro) y verde (camino tranquilo), con el profe haciéndolo siempre.
Estándar
Con 4 años, los tres colores en orden y el profe cuenta un pequeño motivo para el enfado.
Más difícil
Con 5 años, los niños proponen qué hacer en verde para arreglar el problema (pedir, esperar, cambiar de juego).
Adaptaciones
- Discapacidad auditiva: las cartulinas bastan como señal; reforzar con el gesto de las manos.
- TEA: tener el semáforo en una lámina fija y usarlo después en el aula cuando haga falta de verdad.
- Movilidad reducida: en rojo, abrazarse a uno mismo desde la silla; en amarillo, respirar igual que los demás.
Objetivos
- Reconocer las señales del enfado en el cuerpo.
- Aprender una secuencia sencilla para calmarse.
- Pasar del movimiento intenso a la quietud.
Material para una clase de 25
- cartulinas roja, amarilla y verde: 3
- pandero: 1
Consejo para el profe
Usad las mismas cartulinas luego en el aula: el juego solo sirve si la rutina vuelve cuando hay un enfado real. No pidáis que «no se enfaden»; el mensaje es que enfadarse se vale y se puede calmar.
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