El último aro nos salva a todos
Los niños bailan entre aros y, cuando para la música, todos tienen que tocar un aro; cada ronda se quitan aros pero nadie sale nunca, solo se comparte más, hasta que toda la clase se salva tocando el último aro con un pie, una mano o un dedo. Se trabaja el espacio y el placer de caber todos.
Cómo se juega
- El profe explica: cuando para la música, ponemos un pie dentro de un aro, y un aro se puede compartir con quien sea (2 min).
- Primeras rondas con muchos aros: bailamos de distintas maneras y buscamos aro al parar (2 min).
- Quitamos aros cada ronda: nos apretamos, nos cogemos de la cintura y nos ayudamos a caber (2 min).
- Quedan solo tres aros: ya vale meter un pie o tocarlo con una mano desde fuera (2 min).
- Queda un único aro: toda la clase lo toca con algo y hacemos la foto imaginaria «¡patata!» (2 min).
- Ronda al revés: cada vez que para la música devolvemos un aro al suelo y celebramos con un aplauso (2 min).
Normas
- Nadie se queda fuera: siempre hay sitio.
- Si veo a alguien sin aro, le hago hueco.
- En el aro nos apretamos con cuidado, sin empujar.
- Cuando suena la música, bailamos lejos de los aros.
Variantes
Más fácil
Con 3 años, se quitan pocos aros y el juego termina con cuatro o cinco aros llenos de amigos.
Estándar
Con 4 años, se llega a tres aros y vale tocar con la mano.
Más difícil
Con 5 años, se llega al último aro y el grupo decide cómo colocarse para que todos lo toquen.
Adaptaciones
- Movilidad reducida: su aro no se quita nunca y los compañeros van a su aro; vale tocarlo con la rueda de la silla.
- TEA: avisar antes de parar la música y dejar que toque el aro con la mano si no le gusta que lo aprieten.
- Discapacidad auditiva: además de parar la música, el profe levanta un aro en alto.
Objetivos
- Organizarse en el espacio para que todos quepan.
- Disfrutar de un juego sin eliminación.
- Ayudar a los compañeros a encontrar sitio.
Material para una clase de 25
- aros: 20
- música
Consejo para el profe
Ten pensado qué aros vas a quitar: los del centro primero, para que se junten. Con los más pequeños, el apretón da agobio: enseña que vale «tocar con un dedo».
En PatioLab tienes «El último aro nos salva a todos» y más de 8.700 actividades listas para arrastrar a tu sesión y usar en la cancha desde el celular.
Otras actividades de parte principal para Preescolar
¡Abuelita, qué orejas tan grandes tienes!
Con el famoso diálogo de Caperucita y el lobo, los niños localizan, agrandan y mueven distintas partes de su cuerpo.
¡Ahora soy yo el lobo!
Hay un lobo que persigue a los cerditos y, cuando pilla a uno, se cambian los papeles: el cerdito aúlla «¡ahora soy yo el lobo!» y el antiguo lobo se convierte en…
¡Color, color! Toca el rojo y a salvo
Versión para pequeños del juego tradicional de «Color, color»: quien la liga dice un color y todos corren a tocar algo de ese color que haya en la cancha (una puerta, una…
¡Cuarta! Canicas gigantes que se buscan
Por parejas, un niño hace rodar su canica gigante y el otro intenta que la suya se pare a menos de una «cuarta» (un palmo de mano abierta), como en el juego tradicional…
¡Miau, mudanza! Ratoneras de aros
Cada ratón vive en una ratonera (un aro) y está a salvo dentro; cuando el gato maúlla «¡miau, mudanza!», todos tienen que salir y buscar otra ratonera mientras el gato…
¡Pilolo! Buscamos tesoros como en Ghana
Inspirado en el pilolo, un juego de búsqueda de Ghana: el profe esconde saquitos por el patio, grita «¡Pilolo!» y todos salen a buscarlos para llevarlos a la casa.