La cesta de los tesoros blanditos
El profe saca de una cesta objetos blandos uno a uno y los niños los tocan, los aprietan, se los ponen por el cuerpo y juegan libremente con ellos. Se trabaja la exploración sensorial con calma y la toma de decisiones sobre qué tocar y cómo.
Cómo se juega
- Sentados en corro alrededor de la cesta tapada, el profe susurra: «Aquí dentro hay tesoros blanditos» (1 min).
- El profe saca los pañuelos: los tocamos, los soplamos, nos tapamos la cara y hacemos cucú (2 min).
- Salen las pelotas de espuma: las apretamos, las hacemos rodar por el brazo y por la tripa (2 min).
- Salen los cojines y las esponjas: los ponemos en la cabeza, nos sentamos encima, los apretamos con los pies (2 min).
- Juego libre: cada uno elige el tesoro que más le gusta y juega con él por la sala (2 min).
- Guardamos cada tesoro en la cesta diciendo «Adiós, tesoro» (1 min).
Normas
- Los tesoros se tocan con cuidado, no se lanzan a la cara.
- Si un amigo tiene un tesoro, cojo otro de la cesta.
- Al final, todos los tesoros vuelven a la cesta.
Variantes
Más fácil
Con 3 años, se saca un tipo de tesoro cada vez y cada niño juega con uno solo.
Estándar
Con 4 años, los niños describen el tesoro: blandito, suave, rugoso, frío.
Más difícil
Con 5 años, buscan dos formas nuevas de moverse con su tesoro y se las enseñan a un compañero.
Adaptaciones
- Movilidad reducida: el profe acerca los tesoros al regazo o a la bandeja de la silla y los pasa por los brazos y la cara si el niño quiere.
- TEA: respetar que algunas texturas le molesten; dejar que elija sin obligarle a tocar.
- Discapacidad visual: nombrar y describir cada tesoro mientras lo toca, y dejarle más tiempo con cada uno.
Objetivos
- Explorar texturas y objetos blandos con el cuerpo.
- Elegir con qué y cómo jugar.
- Disfrutar de un juego tranquilo en grupo.
Material para una clase de 25
- cesta grande: 1
- pañuelos de tela: 10
- pelotas de espuma: 10
- cojines pequeños: 6
- esponjas grandes: 6
Consejo para el profe
Todos los objetos tienen que ser grandes y sin piezas que se suelten: nada que quepa en la boca. Sacad los tesoros despacio y con misterio; la espera forma parte del juego.
En PatioLab tienes «La cesta de los tesoros blanditos» y más de 8.700 actividades listas para arrastrar a tu sesión y usar en la cancha desde el celular.