La hamaca que mece de uno en uno
Dos adultos sujetan una tela resistente a ras de colchoneta y mecen suavemente a un niño tumbado dentro mientras el grupo le canta una nana inventada; los demás, por parejas, mecen un peluche en una toalla. Se trabaja la relajación del tono, la confianza en el adulto y el placer de ser cuidado.
Cómo se juega
- Extendemos la tela sobre las colchonetas y aprendemos la nana: «Mece, mece la hamaca, mece despacito, que [nombre] se duerme en su nidito» (2 min).
- Por parejas cogemos una toalla y un peluche: será nuestra hamaca pequeña para mecer mientras esperamos (1 min).
- De uno en uno, cada niño se tumba en la tela y los dos adultos la levantan un palmo y la mecen mientras todos cantan su nombre; mientras esperan, los demás mecen su peluche en la toalla con su pareja (8 min).
- El que sale de la hamaca dice si quiere que le mezan más rápido o más despacio la próxima vez (2 min).
- Terminamos todos tumbados en las colchonetas, meciéndonos solos de lado a lado (2 min).
Normas
- La hamaca la sujetan solo los adultos.
- Dentro de la hamaca nos quedamos tumbados y quietos.
- Si queremos bajar, decimos «ya» y nos bajan despacio.
Variantes
Más fácil
Con 3 años, muy pocos segundos y la hamaca casi tocando el suelo.
Estándar
Con 4 años, el niño elige si boca arriba o de lado.
Más difícil
Con 5 años, pueden elegir la velocidad y cerrar los ojos para notar el balanceo.
Adaptaciones
- Movilidad reducida: se le pasa a la tela con ayuda y se mece muy suave con la cabeza bien apoyada.
- TEA: puede mirar primero cómo mecen a otros y decidir si sube; vale mecer solo su peluche.
- Discapacidad auditiva: la nana se acompaña con el movimiento de la mano del profe al ritmo de la hamaca.
Objetivos
- Relajar el tono muscular dejándose sostener.
- Confiar en el adulto y en el grupo.
- Reconocer y expresar cómo se siente al ser mecido.
Material para una clase de 25
- tela resistente grande: 1
- colchonetas: 2
- toallas: 12
- peluches: 12
Consejo para el profe
Hace falta un segundo adulto (apoyo, tutora o familia); si no lo hay, haced la variante de mecer peluches. La tela nunca se levanta más de un palmo del suelo y siempre sobre colchoneta.
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