La pelota gigante viaja por el puente de brazos
Sentados en el suelo o en sillas en una fila muy junta, los niños se pasan una pelota gigante por encima de la cabeza y quien la pasa se va al final para alargar el puente. Se trabaja la cooperación, la coordinación de brazos y tronco, y un juego en el que la altura de cada uno no importa.
Cómo se juega
- Nos sentamos en el suelo o en sillas en una fila muy junta, todos mirando hacia el mismo lado (1 min).
- Calentamos el puente: pasamos una pelota de playa por encima de la cabeza, de manos en manos, despacio (2 min).
- Llega la pelota gigante: la empujamos entre todos hacia atrás sin que toque el suelo (3 min).
- Cuando la pelota ha pasado, el primero se va al final de la fila andando, gateando o rodando su silla, y así el puente avanza por el espacio (3 min).
- Cambio de puente: pasamos la pelota por un lado, girando el tronco, y volvemos por el otro (2 min).
- Llevamos la pelota a su sitio entre todos, rodándola con las manos (1 min).
Normas
- La pelota se empuja suave, sin lanzarla.
- Miro cuándo me llega y abro las manos.
- Si se cae, la subimos entre los más cercanos.
- El puente lo hacemos todos.
Variantes
Más fácil
Con 3 años, solo la pelota de playa y una fila corta de seis o siete niños.
Estándar
Con 4 años, pelota gigante y el primero se va al final para alargar el puente.
Más difícil
Con 5 años, el puente tiene que llegar hasta una meta marcada en la cancha sin que la pelota toque el suelo.
Adaptaciones
- Movilidad reducida: todo el grupo está sentado, así que participa igual; si sus brazos no llegan arriba, la pelota pasa a la altura del pecho en su tramo.
- Discapacidad visual: el compañero de delante dice «¡va!» cuando la pelota le llega, y se usa una pelota de color que contraste con el techo.
- TEA: se le coloca al principio o al final de la fila, con menos contacto, y se anticipa con un dibujo lo que va a pasar.
Objetivos
- Coordinar la acción con los compañeros para un objetivo común.
- Mover brazos y tronco en distintas direcciones.
- Disfrutar de un reto cooperativo donde todos son necesarios.
Material para una clase de 25
- pelota gigante: 1
- pelotas de playa: 2
Consejo para el profe
Hinchado a tres cuartos, la pelota gigante es más fácil de controlar. Deja muy poco espacio entre niños: el error típico es una fila con huecos donde la pelota se cae.
En PatioLab tienes «La pelota gigante viaja por el puente de brazos» y más de 8.700 actividades listas para arrastrar a tu sesión y usar en la cancha desde el celular.
Otras actividades de parte principal para Preescolar
¡Abuelita, qué orejas tan grandes tienes!
Con el famoso diálogo de Caperucita y el lobo, los niños localizan, agrandan y mueven distintas partes de su cuerpo.
¡Ahora soy yo el lobo!
Hay un lobo que persigue a los cerditos y, cuando pilla a uno, se cambian los papeles: el cerdito aúlla «¡ahora soy yo el lobo!» y el antiguo lobo se convierte en…
¡Color, color! Toca el rojo y a salvo
Versión para pequeños del juego tradicional de «Color, color»: quien la liga dice un color y todos corren a tocar algo de ese color que haya en la cancha (una puerta, una…
¡Cuarta! Canicas gigantes que se buscan
Por parejas, un niño hace rodar su canica gigante y el otro intenta que la suya se pare a menos de una «cuarta» (un palmo de mano abierta), como en el juego tradicional…
¡Miau, mudanza! Ratoneras de aros
Cada ratón vive en una ratonera (un aro) y está a salvo dentro; cuando el gato maúlla «¡miau, mudanza!», todos tienen que salir y buscar otra ratonera mientras el gato…
¡Pilolo! Buscamos tesoros como en Ghana
Inspirado en el pilolo, un juego de búsqueda de Ghana: el profe esconde saquitos por el patio, grita «¡Pilolo!» y todos salen a buscarlos para llevarlos a la casa.