La pelota que conoce el camino
En corro, la pelota sigue siempre el mismo camino de niño en niño, que todos tienen que recordar, primero despacio y luego más deprisa. Se trabaja la memoria del orden, esperar el turno y estar atento.
Cómo se juega
- Sentados en corro, decimos nuestros nombres. El profe pasa la pelota rodando a un niño, que se la pasa a otro, hasta que todos la han tocado una vez: ese es el camino (2 min).
- Repetimos el mismo camino: cada uno recuerda de quién la recibe y a quién la pasa (2 min).
- Ahora de pie y pasando con las manos, despacio, diciendo el nombre del que la recibe (2 min).
- El camino deprisa: lo hacemos más rápido sin cambiar el orden (2 min).
- Dos pelotas a la vez por el mismo camino, una detrás de otra, con la segunda saliendo cuando la primera va por la mitad (2 min).
Normas
- Paso siempre a la misma persona.
- Digo su nombre antes de pasar.
- Si se cae, la recojo con calma y seguimos.
Variantes
Más fácil
Con 3 años, el camino es el orden del corro (al de al lado) y pasamos rodando, sentados.
Estándar
Con 4 años, el camino cruza el corro y cada uno recuerda a quién pasa.
Más difícil
Con 5 años, camino cruzado de pie, deprisa y con dos pelotas; luego lo hacemos al revés.
Adaptaciones
- Movilidad reducida: pasa rodando o con un empujón desde la silla y recibe en su regazo.
- Discapacidad visual: pelota con cascabel y decir su nombre antes de pasarle; recibe siempre rodando.
- TEA: un compañero a su lado le recuerda a quién pasa señalando.
Objetivos
- Recordar y repetir un orden de pases.
- Pasar y recibir con precisión a distintas velocidades.
- Respetar el turno y prestar atención.
Material para una clase de 25
- pelotas blandas: 2
Consejo para el profe
Si os perdéis, que cada niño ponga los brazos cruzados cuando ya la ha tenido: así se ve quién falta en la primera vuelta. El error típico es pasar al amigo favorito: el camino manda.
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