Las cuatro esquinas: cambio sin quedarme fuera
Es el juego tradicional de las cuatro esquinas: en grupos de cinco, cuatro niños ocupan sus aros-esquina y uno está en el centro; con «¡cambio!» todos cambian de esquina y el del centro intenta ocupar una libre. Quien se queda sin esquina pasa al centro, así que nadie queda fuera.
Cómo se juega
- Grupos de cinco: cuatro aros en cuadrado, un niño en cada esquina y otro en el centro (2 min).
- A cámara lenta: el del centro dice «¡cambio!» y todos buscan otra esquina caminando (2 min).
- Jugamos corriendo; quien se queda sin esquina va al centro y dice el siguiente «¡cambio!» (4 min).
- Como en el juego de siempre: los de las esquinas se ponen de acuerdo con la mirada y cambian por parejas (2 min).
- Cada grupo recoge sus aros y los lleva a la cesta (2 min).
Normas
- Con «¡cambio!», todos salen de su esquina.
- En cada esquina cabe un niño.
- No se empuja: quien pisa primero, se queda.
Variantes
Más fácil
Con 4 años, el profe está siempre en el centro y los cambios se hacen caminando.
Estándar
Con 5 años, juego completo con el «¡cambio!» del centro.
Más difícil
Con 5 años y soltura, cambios por parejas con la mirada, como en el juego tradicional.
Adaptaciones
- Movilidad reducida: su esquina está más cerca del centro y, cuando le toca, puede elegir quién le sustituye.
- Discapacidad auditiva: el «¡cambio!» va acompañado de dar una palmada con los brazos en alto.
- TEA: grupo fijo y primero juega varias rondas caminando para conocer el cambio.
Objetivos
- Reaccionar rápido a una señal.
- Decidir hacia qué esquina correr.
- Conocer un juego tradicional de la cancha.
Material para una clase de 25
- aros: 20
- cesta: 1
Consejo para el profe
Separa los aros unos cuatro metros. Si un niño se queda mucho tiempo en el centro, añade una norma: a la tercera vez, elige a quién le toca el centro.
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