Las dos piedras mágicas para cruzar el río
Por parejas, uno cruza el río (el espacio entre dos cuerdas) pisando solo dos o tres saquitos-piedra, y el compañero va cogiendo la piedra de atrás y poniéndola delante para que pueda avanzar. Se trabaja el equilibrio al pasar de un apoyo a otro y la colaboración para decidir dónde colocar cada piedra.
Cómo se juega
- Marcamos el río con dos cuerdas y practicamos pisar un saquito con los dos pies sin salirnos (2 min).
- Por parejas: el que cruza tiene dos saquitos-piedra y el ayudante mueve la de atrás hacia delante (4 min).
- Cambiamos los papeles y volvemos a cruzar (4 min).
- Ahora el que cruza dice dónde quiere la piedra: «más cerca», «más lejos», «a un lado» (3 min).
- Todos al otro lado: celebramos y recogemos las piedras (2 min).
Normas
- Solo piso las piedras; el río moja.
- El ayudante pone la piedra donde le pide su amigo.
- Si piso el agua, vuelvo a la última piedra y sigo.
Variantes
Más fácil
Con 3 años, tres piedras en vez de dos y el profe hace de ayudante.
Estándar
Con 4 años, dos piedras y por parejas.
Más difícil
Con 5 años, el que cruza lleva además un saquito en la cabeza.
Adaptaciones
- Movilidad reducida: el niño en silla es el ayudante que indica dónde va cada piedra, o cruza el río haciendo que las ruedas pasen por encima de saquitos planos.
- Discapacidad visual: el ayudante coloca la piedra y le toca el pie para indicarle dónde está.
- Menos equilibrio: puede cruzar dando la mano a su ayudante.
Objetivos
- Mantener el equilibrio al pasar de un apoyo pequeño a otro.
- Colaborar dando y siguiendo indicaciones.
- Decidir distancias adecuadas a su paso.
Material para una clase de 25
- saquitos: 30
- cuerda: 2
Consejo para el profe
Usa saquitos grandes y planos que no resbalen; en suelo muy liso, mejor sobre moqueta o en la cancha. Los ayudantes tienden a poner la piedra demasiado lejos: recuérdales que «un paso de hormiga» basta.
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