Los encantados de la cancha
Juego de persecución tradicional en México: los encantadores, con un pañuelo en la mano, tocan a los compañeros y los dejan encantados (quietos como estatuas), y cualquier otro niño puede desencantarlos pasando por debajo de sus brazos. Se trabaja la carrera con cambios de dirección y la ayuda entre compañeros.
Cómo se juega
- El profe explica el juego: los encantadores llevan un pañuelo; a quien tocan, queda «encantado» con las piernas abiertas y los brazos en cruz, quieto como una estatua (2 min).
- Practicamos cómo se desencanta: otro niño pasa gateando por debajo de las piernas abiertas o por debajo del brazo del encantado, y este queda libre (2 min).
- Jugamos con dos o tres encantadores. Todos corren por la zona marcada; cuando el profe da una palmada, los encantadores dan su pañuelo a otro niño y cambian los papeles (5 min).
- Cambiamos la forma de desplazarnos: a saltos de conejo, a paso de pato o de puntillas, y el encantado se queda en una pose de animal distinta (2 min).
- Final: el profe es el gran desencantador y libera a todos con una lluvia de palmadas; caminamos despacio y respiramos (1 min).
Normas
- El encantador toca suave, con la mano, sin empujar.
- Quien está encantado se queda quieto hasta que lo desencantan.
- Desencantar a un amigo es lo más importante del juego.
Variantes
Más fácil
Con 3 años, el profe y otro adulto son los encantadores, se corre en un espacio pequeño y basta con chocar la mano del encantado para liberarlo.
Estándar
Con 4 años, dos o tres niños encantadores que cambian a cada palmada; se desencanta pasando bajo el brazo.
Más difícil
Con 5 años, cuatro encantadores y se desencanta pasando por debajo de las piernas abiertas; los encantados cuentan en voz alta cuántas veces los han liberado.
Adaptaciones
- Movilidad reducida: el niño en silla puede ser encantador con un churro de piscina para tocar, o se desencanta tocando su mano en vez de pasar por debajo.
- Discapacidad auditiva: además de la palmada, el profe levanta un pañuelo para avisar del cambio de encantadores.
- TEA: una zona de descanso marcada a la que puede ir si el ruido o la persecución le agobian.
Objetivos
- Correr esquivando y cambiando de dirección.
- Ayudar a los compañeros liberándolos.
- Conocer un juego de patio tradicional de México.
Material para una clase de 25
- pañuelos: 4
Consejo para el profe
«Los encantados» es uno de los juegos de patio más extendidos en México; aquí rotamos encantadores a menudo para que nadie se pase todo el juego persiguiendo o quieto. Delimitad bien la zona con conos o líneas: en un patio muy grande nunca pillan a nadie y se aburren.
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