Nuestro barco de ladrillos zarpa
Entre todos construimos en el suelo un barco gigante con ladrillos, un mástil de picas y una vela de sábana, y luego nos subimos a navegar viviendo una aventura en el mar. Se trabaja la construcción cooperativa y la expresión corporal a través del juego simbólico.
Cómo se juega
- El profe dibuja con gis la silueta de un barco grande y cada niño trae ladrillos para colocarlos tumbados por el borde, como si fueran las paredes (4 min).
- En el centro ponemos dos picas de pie en conos como mástil, con la sábana atada como vela, y otras picas tumbadas a los lados como remos (2 min).
- Nos subimos todos al barco, nos sentamos y remamos al ritmo de una retahíla inventada: «Rema, rema, marinero, que el mar está muy entero» (3 min).
- Llega la tormenta: el barco se mueve, nos balanceamos de lado a lado, nos agarramos al de al lado y achicamos agua con las manos (3 min).
- Pasa la tormenta: pescamos con caña imaginaria, saludamos a las ballenas y miramos con catalejo hasta gritar «¡tierra a la vista!» (4 min).
- Desembarcamos uno a uno saltando por encima de la borda y entre todos desmontamos el barco llevando los ladrillos al almacén (2 min).
Normas
- Dentro del barco hay sitio para todos: nos apretamos, no empujamos.
- Las paredes del barco no se pisan para que no entre agua.
- El mástil no se toca: si se cae, avisamos al capitán.
Variantes
Más fácil
Con 3 años, el barco ya está casi montado y ellos añaden los últimos ladrillos; la aventura es más corta y la cuenta el profe.
Estándar
Con 4 años, construimos el barco entero y vivimos la tormenta y la pesca.
Más difícil
Con 5 años, los niños proponen qué pasa en el viaje (una isla, un pulpo gigante) y se reparten tareas: capitán, vigía, remeros.
Adaptaciones
- Movilidad reducida: dejar una entrada sin ladrillos para que pase la silla y darle el papel de timonel con un aro como timón.
- TEA: avisar de la tormenta con una señal acordada y permitir que observe desde la proa si el balanceo le agobia.
- Discapacidad auditiva: acompañar la historia con gestos grandes y tarjetas (tormenta, pescar, tierra).
Objetivos
- Construir entre todos un espacio de juego.
- Expresar con el cuerpo acciones y situaciones de una historia.
- Compartir un espacio reducido respetando a los demás.
Material para una clase de 25
- ladrillos de psicomotricidad: 40
- picas: 8
- conos con agujero: 2
- sábana vieja: 1
Consejo para el profe
Calculad el tamaño del barco para que quepan todos sentados con holgura: unos 4 x 3 metros para 25 niños. La retahíla del remo, siempre la misma, les ayuda a sincronizarse.
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