Osos que bailan el vals
Los niños son osos que aprenden a bailar el vals: un pisotón fuerte y dos pasitos suaves, «¡um!, pa, pa», primero solos y luego por parejas. Se trabaja el compás de tres y el acento fuerte.
Cómo se juega
- De pie, el profe cuenta «¡um!, pa, pa» con un pisotón y dos palmaditas y los osos lo repiten (2 min).
- Ponemos un vals y los osos se balancean de un pie a otro, con el pisotón en el «¡um!» (2 min).
- Los osos pasean por la sala al vals: pisotón grande y dos pasitos de puntillas (3 min).
- Por parejas, de las manos, giramos despacio con el «¡um!, pa, pa» (3 min).
- El vals se acaba: los osos bostezan, hacen una reverencia y se tumban a dormir (2 min).
Normas
- El pisotón fuerte va primero.
- Bailamos con cuidado de los pies de la pareja.
- Si acaba la música, reverencia y a dormir.
Variantes
Más fácil
Con 3 años, solo balanceo y pisotón, sin desplazarse ni pareja.
Estándar
Con 4 años, nos desplazamos con el «¡um!, pa, pa» por la sala.
Más difícil
Con 5 años, por parejas y cambiando de pareja cada vez que el profe dice «¡cambio de oso!».
Adaptaciones
- Movilidad reducida: marcar el vals con golpe fuerte en la silla y dos suaves, y que la pareja baile a su alrededor.
- Discapacidad auditiva: el profe exagera el pisotón para que se note en el suelo y lo marca con el brazo.
- TEA: permitir bailar solo o con el adulto en lugar de con un compañero.
Objetivos
- Sentir y marcar el compás de tres.
- Diferenciar golpe fuerte y golpes suaves.
- Conocer un baile tradicional de pareja.
Material para una clase de 25
- música
Consejo para el profe
Elegid un vals instrumental clásico y lento, de dominio público, como alguno de Strauss o un vals popular. Decir «¡um!, pa, pa» en voz alta ayuda más que contar números.
En PatioLab tienes «Osos que bailan el vals» y más de 8.700 actividades listas para arrastrar a tu sesión y usar en la cancha desde el celular.
Más actividades de este tipo
Otras actividades de parte principal para Preescolar
¡Abuelita, qué orejas tan grandes tienes!
Con el famoso diálogo de Caperucita y el lobo, los niños localizan, agrandan y mueven distintas partes de su cuerpo.
¡Ahora soy yo el lobo!
Hay un lobo que persigue a los cerditos y, cuando pilla a uno, se cambian los papeles: el cerdito aúlla «¡ahora soy yo el lobo!» y el antiguo lobo se convierte en…
¡Color, color! Toca el rojo y a salvo
Versión para pequeños del juego tradicional de «Color, color»: quien la liga dice un color y todos corren a tocar algo de ese color que haya en la cancha (una puerta, una…
¡Cuarta! Canicas gigantes que se buscan
Por parejas, un niño hace rodar su canica gigante y el otro intenta que la suya se pare a menos de una «cuarta» (un palmo de mano abierta), como en el juego tradicional…
¡Miau, mudanza! Ratoneras de aros
Cada ratón vive en una ratonera (un aro) y está a salvo dentro; cuando el gato maúlla «¡miau, mudanza!», todos tienen que salir y buscar otra ratonera mientras el gato…
¡Pilolo! Buscamos tesoros como en Ghana
Inspirado en el pilolo, un juego de búsqueda de Ghana: el profe esconde saquitos por el patio, grita «¡Pilolo!» y todos salen a buscarlos para llevarlos a la casa.