Pies en la pared, cuerpo de siesta
Tumbados boca arriba con las piernas apoyadas en la pared, los niños descansan las piernas, respiran con las manos en la barriga y dejan el cuerpo pesado. Relajan las piernas después de moverse y bajan las pulsaciones.
Cómo se juega
- Cada uno busca su sitio junto a la pared, con espacio para tumbarse sin tocar a nadie (1 min).
- Nos sentamos de lado pegados a la pared, nos tumbamos y subimos las piernas por la pared como si caminaran por ella (1 min).
- Las piernas descansan estiradas en la pared y ponemos las manos en la barriga para notar cómo sube y baja (2 min).
- Las piernas se abren despacio como una uve y se vuelven a cerrar; luego se doblan como una rana pegada a la pared (1 min).
- Bajamos las piernas doblándolas, nos ponemos de lado y nos sentamos despacio (1 min).
Normas
- Las piernas suben y bajan despacio.
- Cada uno en su trocito de pared.
- Mientras descanso, no hablo.
Variantes
Más fácil
Con 3 años, las piernas se apoyan dobladas en la pared, con la ayuda del profe para colocarse.
Estándar
Con 4 años, piernas estiradas en la pared y manos en la barriga.
Más difícil
Con 5 años, añaden la uve y la rana y cuentan cinco respiraciones lentas en cada una.
Adaptaciones
- Movilidad reducida: apoya las piernas sobre una silla o un cojín alto en lugar de la pared.
- Discapacidad auditiva: se le enseña con imágenes cada paso y el profe toca su hombro al cambiar.
- TEA: puede tener una manta encima de las piernas para notar el peso y estar más tranquilo.
Objetivos
- Relajar las piernas después de la actividad.
- Respirar de forma lenta y abdominal.
- Bajar el ritmo del cuerpo.
Consejo para el profe
Mira antes la pared: que no haya enchufes, perchas ni cosas que puedan caer. Lo más difícil es colocarse; enséñalo tú primero de lado y luego girando.
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