Pies que notan el suelo: duro, blando y bailón
Por pequeños grupos, los niños pasan por cuatro rincones con suelos distintos (suelo duro, colchoneta, cojines y ladrillos) y en cada uno prueban a quedarse quietos de pie y sobre un pie. Se trabaja el equilibrio estático y cómo cambia según la superficie.
Cómo se juega
- Enseñamos los cuatro rincones y lo que se hace en todos: quietos de pie, de puntillas y sobre un pie (2 min).
- Todos juntos probamos en el suelo duro, descalzos si se puede, para notar bien los pies (2 min).
- Por grupos, primeros dos rincones: colchoneta (blandito) y cojines (bailón); el pandero avisa del cambio (4 min).
- Los otros dos rincones: ladrillos (alto y estrecho) y suelo duro otra vez (4 min).
- En corro, cada uno cuenta dónde le costaba más y dónde menos, y lo enseñamos con el cuerpo (3 min).
Normas
- En cada rincón, primero pruebo con los dos pies.
- Espero a que suene el pandero para cambiar de rincón.
- En los cojines y ladrillos, uno en cada uno.
- Si me caigo, me río, me levanto y lo intento otra vez.
Variantes
Más fácil
Con 3 años, se quedan de pie con los dos pies en cada rincón y el profe acompaña en los ladrillos.
Estándar
Con 4 años, prueban de pie, de puntillas y sobre un pie en cada superficie.
Más difícil
Con 5 años, además cierran los ojos tres segundos en la colchoneta y el suelo duro.
Adaptaciones
- Movilidad reducida: en cada rincón prueba sentado sobre la superficie (colchoneta, cojín) moviendo brazos y tronco.
- Discapacidad visual: describimos cada rincón al llegar y le dejamos tocarlo con las manos antes de subir.
- Alumnado con hipersensibilidad táctil: puede hacer el juego con calcetines antideslizantes en lugar de descalzo.
Objetivos
- Mantener el equilibrio estático sobre superficies de distinta firmeza.
- Percibir con los pies las diferencias entre superficies.
- Expresar qué sensaciones y dificultades ha tenido.
Material para una clase de 25
- colchonetas: 3
- cojines: 6
- ladrillos de psicomotricidad: 6
- pandero: 1
Consejo para el profe
Monta los rincones antes de que lleguen y separa bien los cojines y ladrillos. Haz grupos pequeños (5–6) y ponte tú en el rincón de los ladrillos, que es el que más vigilancia necesita.
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