Semillas que brotan de un salto
Los niños son semillas enroscadas en la tierra; la lluvia (pandero) las va despertando y, al salir el sol, brotan con un gran salto hacia arriba abriendo los brazos como una flor. Se trabaja el salto vertical desde agachado y la expresión corporal.
Cómo se juega
- Nos hacemos bolita en el suelo: somos semillas dormidas, con el pañuelo escondido en la mano (2 min).
- Llueve flojito (pandero suave): la semilla se estira despacio sin levantarse (2 min).
- ¡Sale el sol!: brotamos con un gran salto hacia arriba y abrimos el pañuelo como una flor (3 min).
- Las flores bailan con el viento y vuelven a hacerse semilla; repetimos el ciclo (4 min).
- Al final las flores se quedan quietas mirando al sol y respiran (1 min).
Normas
- La semilla espera agachada hasta que sale el sol.
- Brotamos hacia arriba, en nuestro sitio.
- Caemos con las rodillas dobladas, como una flor que no se rompe.
- Cada flor tiene su espacio.
Variantes
Más fácil
Con 3 años, se levantan despacio y dan un saltito al final.
Estándar
Con 4 años, salto vertical desde agachado al oír «¡sol!».
Más difícil
Con 5 años, brotan con un salto girando un poco o con dos saltos seguidos.
Adaptaciones
- Movilidad reducida: brota desde sentado subiendo los brazos y abriendo el pañuelo.
- Discapacidad auditiva: el sol es una cartulina amarilla que el profe levanta.
- TEA: el ciclo se repite siempre igual y se anuncia cuántas veces vamos a brotar.
Objetivos
- Saltar hacia arriba desde agachado.
- Expresar con el cuerpo un ciclo de la naturaleza.
- Ajustar el movimiento a estímulos sonoros.
Material para una clase de 25
- pandero: 1
- pañuelos de colores: 25
Consejo para el profe
Puedes enlazarlo con el huerto o con una salida al campo. Recuerda que el salto es desde agachado: es más difícil de lo que parece, así que pocas repeticiones seguidas.
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