Te bailo una pregunta, me bailas la respuesta
Por parejas, uno baila un ratito mientras el otro mira quieto, y luego el otro le «contesta» con su propio baile, como en una conversación sin palabras. Se trabaja crear movimientos, esperar el turno y escuchar con los ojos.
Cómo se juega
- El profe y un niño hacen una demostración: el profe baila cuatro golpes de pandero y se queda quieto; el niño le contesta bailando otros cuatro (2 min).
- Todo el grupo contesta al profe: él baila una pregunta corta y todos responden a la vez a su manera (2 min).
- Por parejas, frente a frente: con el pandero del profe marcando los turnos, uno pregunta bailando y el otro responde (3 min).
- Conversaciones con emoción: la pregunta es alegre y la respuesta también; la pregunta es de enfado y la respuesta es para calmar (3 min).
- Algunas parejas voluntarias enseñan su conversación bailada al resto y el grupo aplaude (2 min).
Normas
- Cuando baila mi pareja, yo miro quieto.
- Espero mi turno para contestar.
- Mi respuesta es mía: no tengo que copiar.
- Bailo cerca de mi pareja, sin tocarla.
Variantes
Más fácil
Con 3 años, solo preguntas del profe y respuestas de todo el grupo a la vez, con turnos muy cortos.
Estándar
Con 4 años, por parejas con el pandero marcando los turnos.
Más difícil
Con 5 años, conversaciones con emoción y respuestas que usen algo de la pregunta (si me preguntas saltando, te contesto con un salto distinto).
Adaptaciones
- Movilidad reducida: pregunta y contesta con brazos, manos y cabeza; la pareja puede bailar sentada frente a él.
- Discapacidad auditiva: el turno se marca también con un toque en el hombro o levantando la mano del profe.
- TEA: tarjeta con un ojo («miro») y unos pies («bailo») para saber qué toca en cada turno.
Objetivos
- Crear movimientos breves propios.
- Respetar el turno de baile del compañero.
- Responder con el cuerpo a la propuesta de otro.
Material para una clase de 25
- pandero: 1
Consejo para el profe
Los turnos tienen que ser muy cortos (cuatro golpes de pandero) o los que esperan se despistan. Lo difícil es quedarse quieto mirando: dadle importancia a «escuchar con los ojos».
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