Tres señales para entendernos
Mientras se mueven libremente por la sala, los niños aprenden y practican las tres señales fijas de la sesión: mano en alto para estatua en silencio, dos golpes de pandero para venir al corro y una palmada rítmica para responder con eco. Se trabaja la atención y la respuesta rápida a las señales que se usarán todo el curso.
Cómo se juega
- En corro, el profe presenta la primera señal: levanta la mano y todos levantan la suya, se quedan quietos y cierran la boca (2 min).
- Nos movemos como animales por la sala; cuando aparece la mano en alto, todos estatua y silencio, y al bajarla seguimos (2 min).
- Segunda señal: dos golpes de pandero, «tum, tum», y venimos andando a sentarnos al corro; practicamos desde distintos rincones (3 min).
- Tercera señal: el profe da un ritmo de palmas y los niños lo repiten como un eco, estén donde estén (2 min).
- Mezclamos las tres señales mientras jugamos libremente y vemos si el cuerpo responde sin que el profe hable (2 min).
- Terminamos con la señal del corro y felicitamos al grupo (1 min).
Normas
- Mano arriba: estatua y boca cerrada.
- Tum, tum: venimos andando al corro.
- Palmas: las repetimos igual.
Variantes
Más fácil
Con 3 años, solo la mano en alto y el pandero, y el profe nombra la señal en voz baja la primera vez.
Estándar
Con 4 años, las tres señales mezcladas.
Más difícil
Con 5 años, un niño hace de profe y da las señales al grupo.
Adaptaciones
- Discapacidad auditiva: todas las señales llevan también un gesto visual; el pandero se acompaña con los brazos cruzados.
- Discapacidad visual: la mano en alto se acompaña con un «chis» suave o un sonido de campanilla.
- TEA: tarjetas de las tres señales pegadas en la pared y presentarlas una semana antes en clase.
Objetivos
- Reconocer y responder a señales de silencio y reunión.
- Detener el movimiento de forma controlada.
- Interiorizar las normas comunes de la sesión.
Material para una clase de 25
- pandero: 1
Consejo para el profe
Las señales tienen que ser siempre las mismas y para lo mismo, o pierden su valor. El error típico es dar la señal y hablar a la vez: haced la señal y esperad en silencio.
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