Tu barriga y la mía respiran juntas
El peque se tumba boca arriba con un peluche sobre la barriga y su adulto, sentado al lado, respira con él para que el peluche suba y baje despacio; después cambian y el niño pone la mano en la barriga del adulto. Se aprende a respirar con calma y a sentir la respiración del otro.
Cómo se juega
- Cada niño se tumba boca arriba en la colchoneta con un peluche encima de la barriga; su adulto se sienta a su lado (1 min).
- El adulto pone la mano junto al peluche y respiran juntos: cogemos aire y el peluche sube, soltamos y baja (1 min).
- Contamos en voz baja: «uno, dos, sube… uno, dos, baja», cada vez más despacio (1 min).
- Cambiamos: se tumba el adulto con el peluche en la barriga y el peque pone la mano encima y cuenta (1 min).
- Los dos se quedan tumbados uno al lado del otro, en silencio, con una mano en la barriga propia y otra en la del otro (1 min).
Normas
- El peluche sube y baja despacio, como en un barco tranquilo.
- Cogemos el aire por la nariz y lo soltamos por la boca.
- Hablamos muy bajito.
- Me quedo tumbado hasta que el profe me avise.
Variantes
Más fácil
Con 3 años, solo la parte en que el peque está tumbado y el adulto cuenta en voz baja.
Estándar
Con 4 años, hacen el cambio y el peque cuenta la respiración de su adulto.
Más difícil
Con 5 años, intentan que los dos peluches suban y bajen a la vez, igualando la respiración.
Adaptaciones
- Movilidad reducida: puede hacerlo sentado o recostado en una cuña, con el peluche apoyado en el regazo.
- TEA: se le deja elegir el peluche y se evita tocarle si no quiere; él pone la mano en la barriga de su adulto.
- Discapacidad auditiva: el adulto marca el ritmo subiendo y bajando la mano delante de sus ojos.
Objetivos
- Respirar de forma lenta y consciente.
- Sentir cómo se calma el cuerpo.
- Compartir un momento de tranquilidad con su familia.
Material para una clase de 25
- colchonetas: 12
- peluches pequeños: 25
Consejo para el profe
Los peluches ayudan mucho a que los niños vean la respiración; si no hay suficientes, sirve una bolsita de tela o un calcetín enrollado. Explicad a los adultos que exageren poco: si respiran muy fuerte, los peques se ríen y se pierde la calma.
En PatioLab tienes «Tu barriga y la mía respiran juntas» y más de 8.700 actividades listas para arrastrar a tu sesión y usar en la cancha desde el celular.
Más actividades de este tipo
Otras actividades de vuelta a la calma para Preescolar
¿Abrazo, choque o adiós con la mano?
¿Cuándo se acaba el reloj de arena?
¿De trapo o de palo? Lo comprueba mi pareja
¿Dónde está el guisante?
Con el cuento de la princesa y el guisante, los niños tumbados intentan notar dónde está una pelota escondida bajo la colchoneta.