Un, dos, tres por mí y por todos
Versión segura para preescolar de las escondidas, como se juega en México: quien cuenta busca a los escondidos y los «salva» diciendo «un, dos, tres por (nombre)», y el último puede liberar a todos con «¡un, dos, tres por mí y por todos mis compañeros!». Se trabaja la orientación en la cancha, la observación y el juego seguro en el entorno.
Cómo se juega
- El profe recorre con el grupo la zona de juego marcada con conos y señala los escondites permitidos: detrás del tobogán, del árbol, del banco… Nunca dentro de sitios cerrados ni fuera de los conos (3 min).
- Se marca la «base» con un cono. El profe cuenta en voz alta hasta diez junto a la base con dos niños buscadores mientras el resto se esconde de dos en dos (2 min).
- Los buscadores, de la mano del profe al principio, encuentran a una pareja, corren a la base y dicen «¡Un, dos, tres por Lucía y Mateo!»; esa pareja pasa a ayudar a buscar (5 min).
- Si una pareja escondida llega a la base antes que los buscadores, toca el cono y grita «¡Un, dos, tres por mí y por todos mis compañeros!», y todos salen y celebran (2 min).
- Recuento en la base: cada pareja cuenta dónde se escondió y se cambian los buscadores para la próxima sesión (2 min).
Normas
- Nos escondemos solo en los escondites que hemos visto con el profe.
- Siempre en pareja, de la mano o juntitos.
- Si el profe dice «¡todos a la base!», salimos al momento.
Variantes
Más fácil
Con 3 años, se esconde el profe o un peluche grande y todo el grupo lo busca junto; quien lo ve grita «¡Un, dos, tres por el osito!».
Estándar
Con 4 años, buscadores acompañados por el profe y escondites a la vista.
Más difícil
Con 5 años, los buscadores van solos y el último escondido puede salvar a todos tocando la base.
Adaptaciones
- Movilidad reducida: el niño en silla es el guardián de la base que dice los «un, dos, tres», o se esconde con su pareja detrás de un escondite accesible.
- Discapacidad visual: siempre se esconde con un compañero que le guía, y los escondidos pueden dar una palmada cuando se lo pide el buscador.
- TEA: anticipar dónde se va a esconder y con quién, y avisarle de que el grito de la base es de alegría.
Objetivos
- Orientarse en la cancha buscando y escondiéndose.
- Jugar respetando límites de seguridad en el entorno.
- Conocer la fórmula tradicional de las escondidas en México.
Material para una clase de 25
- conos: 10
Consejo para el profe
En México se dice «las escondidas» y la fórmula «un, dos, tres por mí y por todos mis compañeros» libera a todo el grupo. Lo más importante es la regla de los escondites permitidos: tenéis que ver siempre a todas las parejas desde algún punto de la cancha.
En PatioLab tienes «Un, dos, tres por mí y por todos» y más de 8.700 actividades listas para arrastrar a tu sesión y usar en la cancha desde el celular.
Otras actividades de parte principal para Preescolar
¡Abuelita, qué orejas tan grandes tienes!
¡Ahora soy yo el lobo!
¡Color, color! Toca el rojo y a salvo
¡Cuarta! Canicas gigantes que se buscan
Por parejas, un niño hace rodar su canica gigante y el otro intenta que la suya se pare a menos de una «cuarta» (un palmo de mano abierta), como en el juego tradicional…
¡Miau, mudanza! Ratoneras de aros
¡Pilolo! Buscamos tesoros como en Ghana
Inspirado en el pilolo, un juego de búsqueda de Ghana: el profe esconde saquitos por el patio, grita «¡Pilolo!» y todos salen a buscarlos para llevarlos a la casa.