El sol y sus rayos
En pequeños corros, el profe o un adulto es el sol en el centro y los niños son los rayos: el sol lanza la pelota a cada rayo, que la recibe con las dos manos y se la devuelve. Se trabaja la recepción a partir de lanzamientos muy controlados del adulto.
Cómo se juega
- Formamos corros de cinco o seis niños con un adulto en el centro (si solo hay un adulto, un niño de 5 años hace de sol en los otros corros) (2 min).
- El sol dice el nombre de un rayo, le enseña la pelota y se la lanza flojito; el rayo la recibe con los brazos como una cesta (3 min).
- El rayo devuelve la pelota al sol con las dos manos por abajo y el sol sigue dando la vuelta al corro (4 min).
- El sol lanza un poquito más alto o con un bote, y cuando el rayo atrapa, todos hacen «¡sol brillante!» abriendo los brazos (3 min).
- Cada rayo, por turnos, hace de sol para un compañero, guiado por el profe (2 min).
Normas
- Espero a oír mi nombre.
- Manos preparadas antes de que llegue la pelota.
- Devuelvo la pelota con cuidado al sol.
- Si se cae, la recojo y no pasa nada.
Variantes
Más fácil
Con 3 años, el sol se acerca mucho y lanza con un bote para que la recojan más fácil.
Estándar
Con 4 años, el sol lanza por el aire, sin bote, a la altura del pecho.
Más difícil
Con 5 años, el sol se aleja un paso, lanza un poco más alto y los rayos devuelven con una mano por arriba.
Adaptaciones
- Discapacidad visual: el sol dice «uno, dos, ¡va!» y usa una pelota sonora; puede rodarla en lugar de lanzarla.
- Movilidad reducida: el sol rueda la pelota hasta la silla o la lanza directamente al regazo.
- Menos destreza: pelota de playa o globo de tela, que caen más despacio.
Objetivos
- Recibir una pelota lanzada por el adulto con las dos manos.
- Esperar el turno y responder a su nombre.
- Devolver la pelota con un lanzamiento controlado.
Material para una clase de 25
- pelota blanda grande: 4
Consejo para el profe
Lanza siempre a la altura del pecho, nunca a la cara, y avisa con el nombre antes. Si tienes apoyo de otro adulto, cada uno lleva un corro y el tiempo de espera se reduce mucho.
En PatioLab tienes «El sol y sus rayos» y más de 8.700 actividades listas para arrastrar a tu sesión y usar en la cancha desde el celular.
Más actividades de este tipo
Otras actividades de parte principal para Preescolar
¡Abuelita, qué orejas tan grandes tienes!
Con el famoso diálogo de Caperucita y el lobo, los niños localizan, agrandan y mueven distintas partes de su cuerpo.
¡Ahora soy yo el lobo!
Hay un lobo que persigue a los cerditos y, cuando pilla a uno, se cambian los papeles: el cerdito aúlla «¡ahora soy yo el lobo!» y el antiguo lobo se convierte en…
¡Color, color! Toca el rojo y a salvo
Versión para pequeños del juego tradicional de «Color, color»: quien la liga dice un color y todos corren a tocar algo de ese color que haya en la cancha (una puerta, una…
¡Cuarta! Canicas gigantes que se buscan
Por parejas, un niño hace rodar su canica gigante y el otro intenta que la suya se pare a menos de una «cuarta» (un palmo de mano abierta), como en el juego tradicional…
¡Miau, mudanza! Ratoneras de aros
Cada ratón vive en una ratonera (un aro) y está a salvo dentro; cuando el gato maúlla «¡miau, mudanza!», todos tienen que salir y buscar otra ratonera mientras el gato…
¡Pilolo! Buscamos tesoros como en Ghana
Inspirado en el pilolo, un juego de búsqueda de Ghana: el profe esconde saquitos por el patio, grita «¡Pilolo!» y todos salen a buscarlos para llevarlos a la casa.