Del mar en calma a la tormenta
Los niños, agarrados al borde del paracaídas, mueven la tela como un mar que pasa de la calma a la tormenta según suene el pandero. Se trabaja ajustar la fuerza y la velocidad de los brazos a una señal.
Cómo se juega
- En corro, cada niño agarra el borde con las dos manos y el profe presenta el mar: la tela quieta y estirada es «mar en calma» (1 min).
- Con golpes suaves y lentos del pandero hacemos olitas: los brazos suben y bajan despacio, casi sin ruido (1 min).
- Con golpes más rápidos llega el «mar picado»: olas medianas, moviendo también las rodillas (1 min).
- Con el pandero sonando muy rápido llega la tormenta: sacudimos fuerte y hacemos el ruido del viento con la boca (1 min).
- Alternamos calma, mar picado y tormenta sin avisar; cuando el pandero calla, el mar se queda quieto como un espejo (1 min).
- Terminamos con una ola enorme hacia arriba y bajamos la tela despacio hasta el suelo (1 min).
Normas
- Las dos manos siempre agarrando el borde.
- Escuchamos el pandero para saber qué mar toca.
- Cuando el pandero calla, el mar se para.
- Sacudimos la tela, no a los amigos.
Variantes
Más fácil
Con 3 años, solo dos mares, calma y tormenta, y el profe dice el nombre además de tocar.
Estándar
Con 4 años, los tres mares y cambios cada vez más seguidos.
Más difícil
Con 5 años, añadimos el «mar al revés»: olas lentas con el pandero rápido y al contrario, para que piensen antes de moverse.
Adaptaciones
- Movilidad reducida: quien va en silla agarra el borde a la altura del regazo y mueve solo los brazos; los compañeros de al lado bajan un poco su tramo.
- TEA: anticipar la tormenta, que es la parte más ruidosa, y dejar que el niño agarre al lado del profe o haga solo la calma.
- Discapacidad auditiva: acompañar el pandero con un gesto visible: mano plana para la calma, mano que ondula para el mar picado, puño que tiembla para la tormenta.
Objetivos
- Ajustar la fuerza y la velocidad del movimiento a una señal sonora.
- Coordinar el movimiento propio con el del grupo.
- Activar brazos, hombros y piernas al inicio de la sesión.
Material para una clase de 25
- paracaídas de colores: 1
- pandero: 1
Consejo para el profe
Desplegad el paracaídas antes de que entren y que cada niño se ponga junto a un asa. El error típico es que en la tormenta tiran hacia atrás; recordad «arriba y abajo, no hacia mí».
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