Despertamos un lado y luego el otro
Los niños despiertan su cuerpo dándose golpecitos, frotando y estirando primero un lado entero y después el otro. Notan que el cuerpo tiene dos mitades que se parecen.
Cómo se juega
- Sentados en el suelo, el profe cuenta que nuestro cuerpo se ha quedado dormido por la mitad (1 min).
- Con una mano damos golpecitos de lluvia por el otro brazo, desde el hombro hasta los dedos (1 min).
- Seguimos por la pierna de ese mismo lado, la frotamos y la estiramos como un gato (1 min).
- Ahora despertamos el otro lado: brazo, costado y pierna con la otra mano (1 min).
- Nos ponemos de pie, estiramos los dos lados a la vez y bostezamos muy grande (1 min).
Normas
- Los golpecitos son de lluvia fina, no de tormenta.
- Primero un lado entero y luego el otro.
- Cada uno en su sitio, sin tocar al de al lado.
Variantes
Más fácil
Con 3 años, copiamos al profe sentado frente a ellos y solo despertamos brazo y pierna.
Estándar
Con 4 años, añadimos costado, cara y oreja del mismo lado.
Más difícil
Con 5 años, un amigo nos dice qué lado despertar señalando un gomet de color en la pared.
Adaptaciones
- Movilidad reducida: se despiertan solo los brazos y la cara, o un adulto ayuda con las piernas.
- TEA: si no tolera el contacto, frota un pañuelo en lugar de la mano y elige la intensidad.
- Discapacidad visual: el profe guía con la voz y toca suavemente el lado que toca despertar.
Objetivos
- Percibir las dos mitades del cuerpo.
- Recorrer un lado completo de arriba abajo.
- Activar el cuerpo con calma antes de jugar.
Consejo para el profe
Colócate de espaldas a ellos o hazlo en espejo sin nombrar derecha ni izquierda; di «este lado» y «el otro lado». El error típico es saltar de un lado a otro: insiste en terminar uno antes de cambiar.
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