El gigante de los pies de plomo
El profe es un gigante con los pies de plomo que persigue a todos muy despacito, y los niños huyen cada vez de una manera distinta: de puntillas, a saltos de rana o como pingüinos. Se activa el cuerpo y se practica cambiar de velocidad y de forma de desplazarse.
Cómo se juega
- El profe se pone de gigante: brazos en alto, pasos enormes y lentísimos, y dice «¡Fiu, fiu, huelo a niños!» (1 min).
- Primera huida: todos se escapan andando de puntillas mientras el gigante los sigue a cámara lenta (1 min).
- Segunda huida: ahora se escapan a saltos de rana; si el gigante toca a alguien, ese niño da tres saltos en el sitio y sigue jugando (1 min).
- Tercera huida: andando como pingüinos, con pasitos cortos y los brazos pegados (1 min).
- El gigante se cansa, se sienta y todos se acercan corriendo suave a despertarlo con un «¡buenos días, gigante!»; vuelve a perseguir y huimos corriendo de verdad (1 min).
- El gigante se queda dormido y todos caminan tranquilos a su alrededor sacudiendo las piernas (1 min).
Normas
- Huyo de la manera que dice el profe.
- Si el gigante me toca, doy tres saltos y sigo.
- Miro hacia delante para no chocar.
- Al gigante dormido no se le despierta hasta que lo diga el profe.
Variantes
Más fácil
Con 3 años, el gigante va lentísimo y se para mucho; solo dos formas de huir (puntillas y corriendo).
Estándar
Con 4 años, las tres formas de huir y el gigante acelera un poco en la última.
Más difícil
Con 5 años, el gigante cambia la forma de huir en mitad de la persecución gritando el nombre del animal.
Adaptaciones
- Movilidad reducida: el gigante se mueve a su ritmo y la huida se puede hacer en silla o andador; vale con alejarse un par de metros.
- TEA: avisar antes de cada cambio con una imagen del animal y bajar el volumen del «fiu, fiu» si le molesta.
- Discapacidad auditiva: el gigante lleva un pañuelo en la mano y lo levanta para anunciar cada nueva forma de huir.
Objetivos
- Cambiar la forma de desplazarse según la consigna.
- Regular la velocidad para alejarse sin chocar.
- Disfrutar del susto en un juego seguro.
Consejo para el profe
Exagera mucho la lentitud del gigante: si vas rápido los de 3 años se asustan de verdad. El error típico es que todos se agolpan en una esquina; muévete hacia ellos de lado para que vuelvan a abrirse.
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