La canción de los saltos que crecen
Cantamos una canción inventada en la que cada estrofa añade un salto más: «Con un salto me despierto, con dos saltos ya me muevo…». Se trabaja el ritmo, el conteo con el cuerpo y una activación que va creciendo.
Cómo se juega
- De pie y repartidos, el profe enseña la primera estrofa: «Con un salto me despierto, ¡hop!» y damos un salto (1 min).
- Segunda estrofa: «Con dos saltos ya me muevo, ¡hop, hop!» y damos dos saltos seguidos (1 min).
- Tercera y cuarta estrofa: «Con tres saltos soy un sapo» y «con cuatro saltos soy canguro», sumando saltos cada vez (1 min).
- Cantamos la canción entera de seguido, del uno al cuatro, cada vez un poco más deprisa (1 min).
- La cantamos a cámara lenta con saltos chiquititos y terminamos agachados en silencio (1 min).
Normas
- Saltamos solo cuando la canción dice «¡hop!».
- Caemos con los pies juntos y las rodillas blanditas.
- Cada uno salta en su sitio.
Variantes
Más fácil
Con 3 años, hasta dos saltos, y se puede saltar de puntillas sin despegar mucho.
Estándar
Con 4 años, hasta cuatro saltos con la canción entera.
Más difícil
Con 5 años, llegamos hasta cinco saltos y cada número se salta de forma distinta (adelante, de lado, girando…).
Adaptaciones
- Movilidad reducida: cada «¡hop!» es una palmada arriba o un golpe de manos en las rodillas.
- Discapacidad auditiva: el profe marca con los dedos cuántos saltos tocan.
- Menos resistencia: entre estrofas se descansa respirando con los brazos.
Objetivos
- Ajustar el salto al ritmo de la canción.
- Contar saltos con el cuerpo.
- Aumentar la intensidad de forma progresiva.
Consejo para el profe
Pon los dedos en alto para cada número: muchos peques aún no cuentan de oído y así lo ven. Si la canción se acelera demasiado, los saltos se vuelven torpes; vuelve a empezar despacio.
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